Cuanto tiempo ha pasado
este bosque no parece terminarse nunca, los arboles son todos iguales y puedo
ver un poco de neblina, ya casi no tengo fuerzas para correr, hasta hace poco
tenia la piel de conejo en la parte delantera de mi cinturón pero por comodidad
decidí pasarla a la parte de atrás… Ya va… ese de allí… ese árbol es diferente
tiene… un triangulo arriba de un círculo rojo… he visto ese tono antes… ese
rojo es de sangre… apostaría que de algún animal… Oh no… ya recuerdo este
bosque… me advirtieron que este era el camino más peligroso pero no pensé que
fuera tan peligroso… esta marca es para alertar de ladrones, pero no de
ladrones cualquiera… si no ladrones asesinos.
Bueno primero debo
calmarme he pasado muchas veces por este bosque y nunca me ha pasado nada, no
tenia para pagar los aranceles de un viaje por la carretera, en ese momento
tenia oro… pero estaba pensado tanto en que necesitaría ese oro para después en
que debía guardar para algo más importante que se me olvido que mi vida es más
importante que el dinero, que la seguridad nunca es una tontería y por hacer
ese estúpido juicio de valores y pensar que un viaje en carretera que solo me
costaba una octava parte de mi oro era un desperdicio innecesario… por cometer
ese estúpido error y confiarme la jauría me atrapo por primera vez y no perdí
un octavo de mi oro… lo perdí todo, no solo mi oro, comida, herramientas,
armas, todo… excepto mi capa.
No le preste mucha atención
a ese aviso ya está internado en este bosque y lo había pasado antes sin que
nada malo me pasara porque habría de ser hoy diferente… no debería serlo…
¿verdad?
-Hey detente
Mientras corro de la
parte trasera aparece un extraño y su voz detiene mi marcha en el acto, en ese momento
que me detengo un pensamiento cruza mi mente: Estoy no debía de pasar…
-¿Qué estás haciendo en
el bosque de GUATERMINA?
-Nada caballero, solo
estoy de paso
- ¿De dónde eres? ¿Qué traes
contigo? Este lugar es peligroso aquí murió mi tía
-Solo llevo lo que traigo
puesto, no soy de ningún lugar y lo lamento por tu familiar
El chico es joven, tiene
prendas que le quedan sobradamente grandes, está sucio, tiene ojos húmedos y desafiantes
que demuestras que quizás esta nervioso o realmente triste por la muerte de su tía.
Sin embargo esto no encaja tiene la mano derecha en su cintura como si
sostuviera algo debajo de su ropa.
-Dame todo lo que llevas
Con esta frase me lo ha
aclarado todo es un bandido, está nervioso y yo lo estoy aun mas, mi corazón retumba
sin cesar pero no debo demostrarlo…
-No tengo nada
-Se que llevas algo dámelo
si no quieres salir herido
-amigo realmente no tengo
nada
-mira no me alteres,
acaso quieres morir, pégate al árbol
Con cada paso que daba en
mi dirección yo intentaba alejarme y a pesar de mis nervios pude mantener mi
tono calmado y relajado… quizás no lleva nada debajo de su ropa y me acobardo
por nada… pero no hay de saberlo… estoy cansado y no creo que pueda salir está
corriendo.
-Te dije que me dieras
todo, pégate al árbol.
Por ningún motivo puedo
seguir esa orden si me revisa podrá ver la piel de conejo que guardo en mi cinturón,
ya va tengo algo…
-Amigo solo estoy de
camino y no tengo nada a excepción de estas hojas de menta que recogí, hace
algunos metros atrás, se que son un poco valiosas por lo escaso que se ven por
estas tierras
Saca las hojas de mis
bolsillo y los deje afuera para que pudiera ver que no había mas nada… y se las
tendí… tomo las mas verdes y las otras algo marrones me las tumbo de las manos
mientras caían mantuvo la mano derecha
debajo de su ropa…
-me dijiste que no tenias
nada pero tienes una capa, dámela
No… la capa no… es cierto
que en comparación a todo lo demás que tengo es lo único que puede considerarse
valioso, en comparación a otras es algo vulgar, abriga poco para el frió y es
algo molesta con el calor… Pero en esta capa tengo impreso el sello de los “perseguidos”…
este sello me permite recibir ayuda en cualquier pueblo y este momento no tengo
oro ni nada mas… si pierdo el sello seguramente estaré muerto o al menos el
camino que me queda será largo.
-No amigo no puedo darte
la capa, ya te di todo lo que tenia, déjame ir
-Eres estúpido, dame la
capa
-No amigo, te dije que no
puedo dártela
En ese momento empezó a
golpearme en la cara, el miedo no me permitió pensar en defenderme, me mantuve
calmado, tanto que podría considerarse cobarde, intento esta vez arrastrarme al
árbol sujetándome de la camisa la cual me rompió, esto tampoco me hizo enojar… quizás
soy un cobarde.
-Amigo ya te di todo lo
que tenía, no puedo darte la capa
Mantuve mi actitud serena
esto obviamente irrito mas al chico que no paraba de golpearme en la cara y amenazarme
a muerte, la otra razón por la cual no podía dejar me que me arrastrara al árbol
era obvia debía mantener oculta la pierde conejo, obviamente era cobarde y
mezquino también. Parecía que esta lucha iba a seguir un tiempo más hasta que
----- AAAAAAAUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU----
Al escuchar el aullido,
un escalofrió recorrió mi espalda, era la tercera vez que lo escuchaba en mi
vida y no podía equivocarme era la manada obviamente mis peores miedos eran
bien fundados, estaban cerca.
-Vuélate de aquí no te
quiero ver
Con esta amenaza el chico
me soltó… nuestra lucha de voluntades termino de manera simple, en ningún momento
saco el cuchillo que presumía y lamentablemente mi casa que era de muy baja
calidad termino descosida y rota en su mayor parte, pero yo aun mantenía la
piel de conejo y la capa en mi poder, apenas me soltó volví a salir corriendo y
el hizo lo mismo en otra dirección.
Aunque mantuve conmigo lo poco que tenia, esto no me produjo felicidad, esto no me dibujo una sonrisa en la cara ni me hizo sentir orgulloso de mi mismo. Hoy solo tuve suerte. No le guardo rencor, muy
a pesar de lo desafortunado de este asunto, este reino en el que habito es así
de inseguro, en este reino esto pasa continuamente a la luz del día con
guardias cerca, fui ingenuo, fui descuidado, fui estúpido, esto fue mi culpa,
nunca debo subestimar mi propia seguridad. No soy inmortal así que solo tengo
una vida para atesorarla y no soy rico así que debo proteger las pocas
posesiones que tengo.
Mi seguridad no es un gasto innecesario debo
recordar esto, aprenderlo bien y jamás dudarlo porque quizás la próxima sea el
fin del camino.
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