lunes, 24 de junio de 2013

Crónicas en la arena I

Todos los días comienzan y terminan igual pero aun así todos son diferentes, eso es lo que me repito a mi mismo cada cierto tiempo, he olvidado cuanto tiempo he caminado por este desierto me pregunto cómo lo llamaran… bueno no es tiempo para esto debo empezar a moverme la oscuridad de la noche ya ha devorado el sol… al menos por ahora y así me pongo de pie para comenzar mi caminata ligero de todo, las telas que me cubren caen besando la arena y el viento que me saluda fríamente mientras pongo un pie frente al otro desenrollo un pedazo de tela de mi brazo izquierdo y lo coloco sobre mi cara se siente áspero como una malla de púas pero trato de no pensarlo, no es importante lo único que es importante ahora es poner un pie frente al otro es lo único que importa lo único en lo que debo pensar, no debo pensar en lo que siento en el hambre, la sed y el dolor… no nada de eso importa debo continuar moviéndome un pie frente al otro, mire hacia arriba y note que la noche esta clara tanto las estrellas como las lunas parecen brillar más de lo usual bendiciendo mi camino sin ningún obstáculo… doy gracias en mi interior por esta suerte y mis pensamiento hacen eco en el silencio de la noche miro a los lados y solo hay arena… montañas y montañas de arena igual que ayer e igual antier y el igual a todos lo días antes de esos mirar a los lados me deprime me hace pensar… pensar que quizás estoy perdido que moriré en este desierto y… y… no cierro los ojos contengo mi respiración y con ello mi último pensamiento, bajo la mirada y solo me concentro en mis pies poner uno frente al otro el desierto te hace pensar cosas… cosas inútiles… pero solo debo pensar en caminar, lo único que me sacaría de aquí serian mis pies solo poniendo uno frente al otro todo iba a mejorar y me concentre en ese único pensamiento  hasta… ¿ahora? Pude oír un sonido levante mi cara y vi una luz, no negare que el primer pensamiento que cruzo mi mente fue correr hacia ella pero una vez más me contuve respire y seguí caminando pero no vi mis pies si no la luz, hasta que estuve a pocos  metros me erguí orgulloso de llegar a la luz que provenía de una fogata  junto a ella habían una pareja joven sentada mirando fijamente el fuego, al aproximarme la pareja pude notar miedo en su mirada y rápidamente levante mis manos desnudas, su mirada se calmo y señalo un sitio frente a él para sentarme accedí, la mujer se movió revelando un saco que se encontraba entre ambos busco en el saco una fruta roja redonda que jamás había visto y una bolsa de piel las lanzo y cayeron a mi izquierda las tome y empecé a quitarme la tela que cubría mi rostro contrario a mis expectativas no se sorprendieron de mi piel blanca y como si nada siguieron contemplando el fuego… llevaban ropas extrañas hechas de piel de animales o espero que sea de animales, con plumas, dientes y garras adornando todo su cuerpo… aunque jamás vi personas como ellos no me sentí amenazado y tenía hambre así que devore sus ofrendas sin pensarlo la fruta era increíblemente dulce y jugosa así que mientras la trague casi de un bocado junto a sus semillas una mueca de satisfacción se dibujo en mi cara luego inspeccione la bolsa de piel tenía un tapón lo destape con la esperanza de que fuera agua sin embargo su aroma era fuerte y desconocido para mí, la lleve a mi boca y sentí una gelatina pastosa deslizarse por mi garganta con el sabor mas desagrade que alguna vez probé y aunque la bebí toda fue con un gesto de asco y presionando todos los músculos de mi cara a lo cual la mujer respondió con una sonrisa, la pareja siguió abrazada y miramos el fuego por un tiempo mas no dije nada por pena a mis anfitriones y ellos no me prestaron mayor atención solo miramos el fuego que brillaba hipnóticamente no se por cuánto tiempo hicimos esto pero cuando me di cuenta me levante y me dispuse a continuar mi camino sin ninguna cueva a la vista era mejor comenzar a andar antes de que amaneciera nuevamente, la pareja me vio nuevamente me incline en señal de respeto la pareja se miro mutuamente, lo ignore lance nuevamente la bolsa vacía hacia la chica  y me di vuelta
-espera…
Ese llamado me hizo voltearme, mire una vez más a la pareja y hablaron nuevamente
-ese no es el camino que debes seguír

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